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Haciendo País
6/5/12 El Comercio. Hasta que renunció. Habían sido nueve años en aquella empresa naviera, nueve años de molestias e insatisfacción. Mery Luz Salvá, antigua estudiante de idiomas, secretariado y comercio exterior, una mujer de 33 años con esposo y madre ya por entonces, soñaba con hacer artesanías. Y se inscribió en un taller de bisutería que le gustó, pero no tanto. Pensaba que los materiales (piedras, plásticos y maderas) ofrecían posibilidades limitadas de creación. A ella le gustaba la exploración, la búsqueda de nuevas texturas y colores –sobre todo colores– y desde el 2005 empezó a crear por su cuenta, guiada por su gusto y pasión, collares. Su inquietud la llevó a encontrar, en los talleres escondidos de Gamarra, el insumo que la haría especial: la merma de las empresas textiles: telas e hilos que ya no servían para nada.
Sus primeras clientas eran de su entorno: amigas, ex compañeras de trabajo yfamiliares. Pero luego, como pasa con los productos de mujeres, se fue armando una red de compradoras. También pidió un espacio en algunas tiendas. Y Dédalo, la tienda de arte utilitario más concurrida de Lima, acogió sus productos. Atípico y Mery Luz Salvá, sus dos marcas, crecieron rápidamente. Hasta el 2011, cuando participó en el Perú Gift Show. En aquella feria expuso la evolución de su arte: marcos de espejos, lámparas y collares. Todos hechos con retazos coloridos. Le fue bien: sus ventas subieron 70% y empezó a exportar.
Ahora Mery Luz ya está feliz. Y su felicidad alienta su creatividad: acaba de lanzar una línea de carteras y pronto creará una línea de bancas y cojines revestidos de adornos hechos con hilos, telas y tejidos. Le vende a hoteles, estudios de diseño arquitectónico, un gran número de clientes fieles y a tiendas. El próximo año, promete, tendrá un local propio.
LAS CLAVES
TIEMPO DE ESPERA. La empresa puede demorar hasta 25 días en la fabricación de una pieza. Los numerosos detalles hacen necesario que todo se haga a mano y con mucho cuidado.
AYUDA PERSONAL. Por ahora, Salvá hace las labores administrativas, logísticas, comerciales y creativas de la empresa. Junto con ella trabajan una asistente y una contadora.
DESDE FUERA. Hay ocho clientes extranjeros que compran con frecuencia sus productos. Estos son de Estados Unidos, Canadá, Chile y Argentina.
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